La Gran Vía de Madrid pierde a otro de sus
palacios del cine, otro museo de la historia cultural de la capital y ya nada podemos hacer, entre todos lo mataron y el solito se murió. El problema de la desaparición de las grandes salas históricas de los centros de las ciudades es un fenómeno común a todo el país, pero en
Madrid se está desarrollando a un ritmo infernal. Es triste saber que esos salones de techos altos y lámparas de araña van a convertirse en la sección de electrodomésticos del centro comercial que habita justo detrás de él y que lo va engullir. Sus salas conocieron tiempos mejores, de esplendor y ese aire decadente era su mayor encanto. Porque reconozcamos que no son cines cómodos, no suelen tener una calidad de sonido decente e incluso proyectan películas que piden a gritos una limpieza del celuloide...pero aun así tienen su encanto.
El Avenida va a desaparecer pero no parece importarle mucho a nadie, ni siquiera a sus dueños...porque seguramente van a recibir tal cantidad de dinero por el edificio que quedara resuelta su vida, la de sus hijos y la de sus nietos...Seguro que les da mucha pena, pero al fin y al cabo no se les ha visto luchar por salvar el cine, ha sido un olvido lento y seguro.

Pecando de ignorante sobre leyes, acuerdos con distribuidoras, impuestos y demás, creo que la salvación del
Avenida y de cualquiera de los dinosaurios de la
Gran Vía madrileña está en manos de sus dueños!. Hagan de ir a sus cines una experiencia
glamurosa, vendan una imagen, ofrezcan elegancia, un sueño de otros tiempos...al mismo tiempo, recuperen a los jóvenes que les han dejado de lado con precios atractivos. Sería tan sencillo como que todos los cines de esa zona se pusieran de acuerdo para crear un
Bono, una
tarjeta o algo así por la que sus espectadores más fieles pudieran disfrutar de descuentos, regalos, pases a
premieres o similar.Supongo que es mejor bajar el precio de sus entradas que cerrar, ¿no?, si es así, ¡¿porque no se han puesto ya manos a la obra?! ¿o prefieren que venga el
Ayuntamiento o
Papa Estado a salvarles? no, esa actitud de pre-jubilados está entregando el candado de sus puertas a
El Corte Inglés y las llaves para cerrarlo a
Zara. Salven su propio pellejo, si es que de verdad aman el cine...